domingo, 13 de mayo de 2007

Hoy

Hoy dejo mi orgullo a un lado, quiero sentir mi cabeza y mi mirada debajo de mis hombros, no acostumbro a hacerlo, pero mi sentimiento es demasiado fuerte y aunque nunca fue correspondido sigue vivo, si bien es consciente de su derrota no se arrepiente de haber nacido porque cuando lo hizo y creció, en algún momento se sintió un gran vencedor y por esos instantes de gloria hoy goza de su entrega.

2 comentarios:

இலை Bohemia இலை dijo...

A veces debemos dejar el orgullo a un lado para que este no nos ciegue...

BSS

Humberto dijo...

Y por qué arrepentirse de haber nacido, si al vencer goza de su entrega.
Ser y hacer lo que sentimos, es lo mejor, en vez de no hacer nada...

Muchas gracias por llegar a mi rinc´n, y dejarme en el tan bellas palabras.

BEsos sin tiempo.